El Club Activo 20-30 suscribió un Convenio Marco de Colaboración con la Universidad de Panamá y el Laboratorio de Fabricación Digital de la Facultad de Arquitectura y Diseño de la Universidad de Panamá (FABLUB-UP). A través de esta alianza estratégica se busca fomentar la innovación tecnológica, la fabricación digital de prótesis y el emprendimiento social.
Uno de los pilares del convenio es el desarrollo de proyectos de innovación tecnológica y fabricación digital, enfocados en el diseño y prototipado de soluciones que respondan a necesidades reales de las comunidades. Este enfoque posiciona a la alianza como un motor clave para la creación de iniciativas con impacto tangible y sostenible.
El presidente del Club Activo 20-30, Danillo Pinto Muñoz, precisó que este acuerdo sienta las bases para una cooperación integral entre las partes, promoviendo la realización conjunta de actividades académicas, programas de formación, proyectos de investigación aplicada y acciones de extensión comunitaria.
Pinto Muñoz destacó que esta iniciativa sella un acuerdo que beneficiará a la niñez, a través del diseño de prótesis con tecnología de impresión 3D, devolviendo sonrisas a niños que les hace falta alguna extremidad inferior o superior.
Añadió que el acuerdo va más allá de una sola acción, sino que se trata de una serie de iniciativas conjuntas para fortalecer la educación y la cultura, cuyo propósito es generar soluciones innovadoras a problemas sociales mediante el uso de la tecnología y del conocimiento especializado.
Por su parte el rector de la Universidad de Panamá, Eduardo Flores, afirmó que esta iniciativa refleja el firme compromiso de la Primera Casa de Estudios con la innovación tecnológica al servicio de la sociedad, al generar soluciones de alto impacto social y fortalecer los lazos de cooperación con organizaciones comprometidas con el bienestar y la inclusión de la comunidad.
Este acuerdo también contempla la organización de talleres, seminarios, capacitaciones y eventos de difusión tecnológica, dirigidos especialmente a estudiantes, jóvenes y comunidades, con el fin de democratizar el acceso al conocimiento y fomentar habilidades para el futuro.
Otro aspecto innovador es la utilización compartida de infraestructura y recursos tecnológicos, lo que permitirá maximizar capacidades instaladas y promover entornos colaborativos de aprendizaje y creación. A esto se suma el impulso de proyectos de extensión universitaria y responsabilidad social que conectan la tecnología con el servicio comunitario.
El convenio también fortalece el intercambio de conocimientos técnicos y científicos, mediante la participación de expertos, voluntarios y colaboradores, así como la postulación conjunta a fondos, becas y programas de financiamiento tanto nacionales como internacionales.
Esta alianza representa un paso significativo hacia la construcción de un ecosistema de innovación abierta, donde la educación, la tecnología y la colaboración convergen para generar oportunidades, fortalecer capacidades y contribuir al desarrollo sostenible de la sociedad.

