Niños con diabetes tipo 1 reciben sensores de monitoreo continuo en la Ciudad de la Salud

La Caja de Seguro Social (CSS) inició la primera fase de entrega y colocación de sensores de monitoreo continuo de glucosa en pacientes pediátricos con diagnóstico de diabetes tipo 1, atendidos en la Consulta Externa del Servicio de Endocrinología de la Ciudad de la Salud. La iniciativa marca un avance en la atención especializada infantil, al incorporar tecnología que permite un seguimiento más preciso y permanente de los niveles de glucosa.

Para la implementación de este programa, la CSS adquirió un total de 600 sensores. Durante los primeros 15 días de enero, la institución distribuyó 70 dispositivos a niños con esta condición, como parte de una estrategia orientada a mejorar el control metabólico, reducir riesgos de complicaciones y elevar la calidad de vida de los pacientes y sus familias.

La diabetes tipo 1 es una enfermedad crónica autoinmune que se presenta con mayor frecuencia en la infancia y adolescencia, y se caracteriza por la incapacidad del organismo para producir insulina, hormona esencial para regular los niveles de azúcar en la sangre. Su manejo requiere monitoreo constante, administración diaria de insulina y un control estricto para prevenir episodios de hipoglucemia o hiperglucemia, por lo que el uso de sensores continuos representa un apoyo clave en el tratamiento integral de la enfermedad.

Los sensores cuentan con un microfilamento que se coloca bajo la piel mediante un procedimiento poco invasivo y prácticamente indoloro. El dispositivo transmite la información en tiempo real a un teléfono celular, lo que permite a padres, cuidadores y personal médico monitorear los niveles de glucosa, descargar datos y analizar la evolución del paciente a través de gráficas e informes.

La doctora Liliana Neil, pediatra endocrinóloga y jefa del Servicio de Endocrinología, explicó que el sensor dispone de una aplicación que permite identificar en tiempo real los picos de glucosa y realizar ajustes en la dosis de insulina según la alimentación del paciente.

“La aplicación ayuda a comprender cómo influyen los alimentos en los niveles de glucosa: algunos elevan el azúcar rápidamente y otros de forma más lenta, lo que permite tomar mejores decisiones en casa sobre el manejo de la diabetes”, señaló la especialista.

Neil detalló que los sensores tienen una vida útil de 14 días y que uno de sus principales beneficios es la capacidad de emitir alertas cuando los niveles de glucosa comienzan a descender, antes de que el paciente pierda el estado de conciencia o presente convulsiones.

“Este sistema brinda mayor tranquilidad a los cuidadores y a los pacientes, ya que con solo revisar el celular pueden conocer su estado, la tendencia de su glucosa y actuar a tiempo”, destacó.

Por el momento, los sensores se colocarán una vez al mes, lo que permitirá un control continuo durante 14 días. Tras recibir la orientación inicial, los padres o cuidadores podrán realizar la colocación del dispositivo en casa.

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