En un contexto marcado por el avance acelerado de la digitalización, la inteligencia artificial (IA) se ha convertido en un componente clave para fortalecer la seguridad y la eficiencia en la gestión del crédito. Experian, empresa líder global en datos y tecnología, expuso cómo la innovación tecnológica está transformando los procesos de prevención del fraude y evaluación crediticia a nivel mundial.
Durante 2025, el fraude digital impulsado por el uso de IA se consolidó como una de las principales amenazas para empresas y consumidores. Los ataques mediante deepfakes registraron un incremento superior al 1,100 % en un solo año, mientras que el fraude con identidades sintéticas creció un 300 % a escala global. En la región de las Américas, las pérdidas asociadas a este tipo de delitos se estimaron en aproximadamente 350 mil millones de dólares.
Ante este escenario, la identidad digital ha dejado de ser un concepto estático para convertirse en un proceso dinámico que requiere verificación constante. Las empresas deben confirmar que detrás de cada interacción digital existe una persona real, combinando datos autenticados con señales digitales y biometría comportamental. Este reto se intensifica si se considera que más del 50 % de las interacciones digitales se realizan desde dispositivos móviles.
La inteligencia artificial se posiciona como una aliada estratégica en la prevención del fraude. Experian ha desarrollado soluciones basadas en modelos predictivos capaces de analizar millones de señales en tiempo real, permitiendo anticipar riesgos antes de que se materialicen. Solo en 2024, la compañía logró detener intentos de fraude valorados en 19 mil millones de dólares, aunque el impacto del cibercrimen global continúa en ascenso, con estimaciones que alcanzan los 10.5 billones de dólares.
El uso de estas tecnologías también está redefiniendo el futuro del crédito. De acuerdo con el informe global The Future of Underwriting, liderado por Experian, el 83 % de los ejecutivos del sector considera que las aprobaciones y los pagos en tiempo real se convertirán en la norma, mientras que el 80 % prevé que la IA asumirá tareas manuales en procesos de bajo riesgo, manteniendo la supervisión humana en los casos más complejos.
Frente a este panorama, la convergencia entre la gestión del riesgo crediticio y la prevención del fraude se perfila como una tendencia inevitable. Las instituciones financieras y empresas deberán adoptar modelos integrados que combinen identidad, capacidad de pago y detección de fraude en tiempo real. En este proceso, Experian se posiciona como uno de los actores clave, con presencia en 32 países y la gestión de más de 1.5 billones de identidades, con el objetivo de fortalecer un ecosistema digital seguro, transparente y confiable para empresas y consumidores.

