El Canal de Panamá informó que a partir del próximo 3 de julio el calado máximo autorizado para los buques que transiten por las esclusas Neopanamax será de 49.5 pies (15.09 metros), una medida que responde a los niveles actuales y proyectados del lago Gatún para las próximas semanas. El anuncio fue comunicado a las navieras mediante un aviso oficial emitido por la administración de la vía interoceánica.
De acuerdo con la entidad, el ajuste forma parte de la estrategia de gestión hídrica y operativa que desarrolla para garantizar la sostenibilidad de sus operaciones y preservar la disponibilidad del recurso agua, fundamental tanto para el funcionamiento del Canal como para el abastecimiento de la población.
El Canal precisó que la medida no afectará el número de tránsitos diarios programados y tendrá un impacto limitado, ya que se estima que menos del 1.7 % de los buques Neopanamax que utilizan la ruta se verán afectados por la reducción temporal del calado autorizado.
La decisión complementa las acciones de ahorro de agua implementadas desde diciembre de 2025 como preparación para la temporada seca de 2026. Asimismo, toma en consideración la posibilidad de que durante el segundo semestre del año se desarrolle un fenómeno de El Niño, cuyas condiciones podrían extenderse hasta 2027 y afectar la disponibilidad de recursos hídricos en la cuenca canalera.
La administración canalera destacó que esta medida preventiva, habitual durante la estación seca, se adopta nuevamente luego de cerca de dos años sin necesidad de aplicarla. Las abundantes lluvias registradas durante 2025 y una temporada seca de 2026 con niveles de precipitación superiores a los habituales permitieron mantener condiciones favorables de almacenamiento en los embalses del sistema.
El Canal de Panamá señaló que la decisión incorpora las lecciones aprendidas durante el déficit hídrico registrado entre 2023 y 2024, así como análisis basados en estadísticas históricas, mediciones técnicas y proyecciones hidrológicas. La entidad aseguró que especialistas mantienen un monitoreo permanente de las condiciones climáticas e hidrológicas de la cuenca para evaluar oportunamente cualquier cambio y adoptar las medidas necesarias que garanticen la confiabilidad y continuidad del servicio.

