Millones de jóvenes están expuestos a los riesgos del tabaco y los cigarrillos electrónicos

El tabaquismo continúa representando uno de los mayores desafíos para la salud pública a nivel mundial. De acuerdo con organismos internacionales de salud, el consumo de tabaco es una de las principales causas de muerte prevenible, al estar asociado con enfermedades cardiovasculares, diversos tipos de cáncer y afecciones respiratorias crónicas. Ante este escenario, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) hizo un llamado a los países de la región a mantener y fortalecer las estrategias de prevención y control para proteger a las generaciones presentes y futuras de los efectos nocivos del tabaco y la nicotina.

La preocupación también se extiende a la población adolescente. En la región de las Américas, se estima que 4,3 millones de jóvenes entre 13 y 15 años consumen productos de tabaco, de los cuales 2,6 millones fuman cigarrillos convencionales. A esta cifra se suman cerca de 2 millones de adolescentes que utilizan cigarrillos electrónicos, una tendencia que evidencia cambios en los patrones de consumo de nicotina y plantea nuevos retos para las autoridades sanitarias en materia de prevención y educación.

“Las industrias del tabaco y afines continúan promoviendo agresivamente nuevos productos, como los cigarrillos electrónicos y las bolsitas de nicotina, presentándolos frecuentemente como ‘innovaciones’ para atraer e iniciar el consumo entre niños, niñas y jóvenes”, afirmó el doctor Jarbas Barbosa, Director de la OPS.

A pesar de este contexto desafiante, continúan registrándose avances importantes en las Américas. Entre los hitos recientes en control del tabaco se encuentran la decisión de la Suprema Corte de México de ratificar los ambientes 100% libres de humo; la incorporación de la prohibición de comercialización de cigarrillos electrónicos en la legislación nacional; y aumentos de impuestos al tabaco. Uruguay restableció la prohibición de los productos de tabaco calentado y revirtió medidas que habían debilitado el empaquetado neutro. Costa Rica avanzó para prohibir los saborizantes en cigarrillos electrónicos y regular su empaquetado, mientras que Jamaica aumentó los impuestos a los cigarrillos.

Estas acciones coinciden con la creciente evidencia de que la adicción al tabaco y la nicotina es diseñada mediante tácticas de la industria que utilizan saborizantes, azúcares y agentes refrescantes para enmascarar la aspereza de la nicotina y hacer los productos más atractivos.

La exposición a la nicotina durante la adolescencia puede tener consecuencias duraderas. Dado que el cerebro continúa desarrollándose hasta los primeros años de la adultez, la nicotina puede afectar el desarrollo cognitivo y aumentar el riesgo de dependencia de por vida. Incluso niveles bajos de exposición pueden provocar adicción, lo que recalca la importancia de la prevención. Todos los productos, incluidos los cigarrillos, cigarrillos electrónicos, bolsas de nicotina y productos de tabaco calentado, implican riesgos y pueden generar dependencia. 

Dejar de consumirlos sigue siendo la manera más efectiva de mejorar la salud. Los beneficios comienzan casi de inmediato y aumentan con el tiempo, mientras que prevenir la iniciación, particularmente entre jóvenes, ofrece el impacto con mayor duración.

La OPS insta a los gobiernos, la sociedad civil y las comunidades a acelerar las acciones mediante la implementación de políticas integrales basadas en evidencia. Estas incluyen prohibir la publicidad, promoción y patrocinio; eliminar los saborizantes; exigir el empaquetado neutro; aumentar los impuestos; ampliar los servicios para dejar de fumar; y garantizar espacios públicos libres de humo y emisiones.

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