Aceptar ser codeudor o fiador de un crédito conlleva riesgos y responsabilidades que no deben subestimarse. Aunque suele asumirse como un acto de confianza o apoyo, esta decisión puede afectar directamente el historial crediticio del firmante y limitar su capacidad futura para obtener financiamientos u otros productos financieros.
Aunque los términos “fiador” y “codeudor” suelen usarse indistintamente, existen diferencias clave. El fiador garantiza el cumplimiento de una obligación ajena, pero su responsabilidad se activa únicamente si el titular del crédito incumple. En cambio, el codeudor comparte la responsabilidad desde el inicio, siendo considerado legalmente como parte del compromiso financiero. Esto significa que, para efectos crediticios, el codeudor tiene el mismo nivel de obligación que quien solicita el préstamo.
APC Experian destaca tres aspectos clave que todo consumidor debe considerar antes de aceptar este tipo de compromisos:
1- Impacto directo en el historial crediticio: Firmar como fiador o codeudor implica asumir una obligación financiera conjunta. Si el titular del crédito incumple, usted deberá responder por la deuda. Esta responsabilidad queda registrada en su historial crediticio, lo que puede afectar su reputación financiera.
2- No se desvincula automáticamente: Una vez aceptado el rol de fiador o codeudor, no es posible retirarse de forma automática. La responsabilidad se mantiene vigente hasta que la deuda sea saldada o la entidad financiera autorice un cambio en los términos del contrato.
3- Puede limitar el acceso a nuevos créditos: Las entidades financieras consideran todas las obligaciones registradas a su nombre al evaluar una solicitud de crédito. Figurar como fiador o codeudor puede influir en la aprobación y condiciones de futuros préstamos, especialmente si ya tiene otros compromisos financieros.
Antes de aceptar ser fiador o codeudor, se recomienda:
- Consultar su historial crediticio de forma gratuita para revisar el score, monitorear créditos y recibir alertas sobre cambios en el historial.
- Evaluar cuidadosamente a la persona solicitante, verificando su comportamiento de pago, estabilidad financiera y plan para cumplir con la deuda.
- Formalizar el acuerdo por escrito, entendiendo claramente el monto, plazo y escenarios de incumplimiento.
Ser fiador o codeudor no es un simple favor; es una decisión que debe tomarse con responsabilidad, información y previsión. Por ello, APC Experian invita a los consumidores a informarse y fortalecer su bienestar financiero con decisiones conscientes y bien fundamentadas.

