La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) revisó a la baja las perspectivas financieras de la industria aérea mundial para 2026, al proyectar una reducción de casi 50% en las ganancias netas del sector debido al impacto de la guerra en Oriente Medio y al fuerte incremento en los precios del combustible para aviación.
Según el más reciente informe de la organización, las aerolíneas obtendrán beneficios netos combinados por 23.000 millones de dólares en 2026, muy por debajo de los 45.000 millones estimados para 2025 y de los 41.000 millones que se habían proyectado inicialmente para este año. Como consecuencia, el margen de beneficio neto caerá de 4,2 % a 2,0 %, reflejando el deterioro de la rentabilidad de la industria a nivel global.
IATA señaló que el principal factor detrás de esta revisión es el aumento de aproximadamente 70% en el precio del combustible para aviones, situación que ha elevado significativamente los costos operativos de las aerolíneas. Aunque parte de este incremento ha sido compensado mediante ajustes tarifarios y mejoras en eficiencia, el impacto continúa presionando los resultados financieros del sector.
Pese a este escenario, la demanda de transporte aéreo mantiene una tendencia positiva. La organización prevé que el número de pasajeros alcance los 5.100 millones en 2026, un crecimiento de 2,4% respecto al año anterior, mientras que los ingresos totales de la industria ascenderían a 1,165 billones de dólares, un aumento de 9,4%. Asimismo, se espera que el factor de ocupación de pasajeros alcance un récord histórico de 84%, reflejando una utilización cada vez más eficiente de la capacidad disponible.
El director general de IATA, Willie Walsh, advirtió que las aerolíneas continúan enfrentando márgenes históricamente bajos y una rentabilidad insuficiente para compensar adecuadamente el costo del capital. Según explicó, la ganancia neta por pasajero transportado se reducirá a 4,50 dólares este año, la mitad de los 9,10 dólares registrados en 2025, lo que limita la capacidad del sector para absorber nuevos aumentos de costos o cargas tributarias.
En América Latina, las perspectivas también muestran señales de desaceleración. IATA indicó que el desempeño regional está siendo afectado por la presión sobre varias monedas latinoamericanas derivada de la crisis energética global. A ello se suma una demanda más sensible a los cambios económicos, debido a menores niveles de ingreso y a una participación relativamente baja de los viajes corporativos dentro del mercado total de pasajeros.
El informe destaca además que las aerolíneas latinoamericanas enfrentan mayores costos de financiamiento y una flexibilidad financiera más limitada que otras regiones, lo que reduce su capacidad para absorber shocks externos o acelerar inversiones en flota y expansión de rutas. Aunque los factores estructurales que impulsan la demanda aérea en la región se mantienen vigentes, IATA prevé que América Latina experimente una desaceleración más pronunciada del crecimiento, incluso si el tráfico de pasajeros continúa mostrando una evolución positiva durante los próximos meses.

