La llegada del Mundial de Fútbol 2026 representará un importante desafío para las redes de telecomunicaciones en la región, en un contexto donde la experiencia de los aficionados depende cada vez más de la calidad de la conectividad digital. Un nuevo estudio de Ericsson destaca que la creciente demanda de datos durante eventos de gran escala está impulsando la necesidad de redes más robustas, inteligentes y capaces de ofrecer experiencias diferenciadas a los usuarios.
De acuerdo con el informe Winning in the Market with Differentiated Connectivity Offerings, elaborado por Ericsson ConsumerLab, el 60% de los usuarios de smartphones está dispuesto a pagar por una mejora en la conectividad móvil. El estudio, basado en una encuesta realizada a más de 43,000 consumidores, también revela que más del 40% identifica momentos específicos, como eventos deportivos, en los que considera especialmente valioso contar con un mejor desempeño de la red.
Los resultados muestran además que la mitad de los usuarios dispuestos a recibir una conectividad superior aceptaría realizar un pago adicional inmediato para acceder a una mejor experiencia digital. Según Ericsson, esto abre nuevas oportunidades para que los operadores desarrollen modelos de servicio basados en conectividad diferenciada y optimicen el aprovechamiento de sus inversiones en infraestructura.
La compañía destaca que el papel de la conectividad comienza mucho antes del inicio de los partidos y se mantiene durante toda la experiencia de los aficionados. Desde la recepción de boletos digitales y el uso de aplicaciones de movilidad hasta la transmisión de contenido en redes sociales, los fanáticos dependen cada vez más de conexiones rápidas y estables durante sus desplazamientos y estadías en las ciudades sede.
En este escenario, Ericsson señala que las redes 5G tendrán un papel fundamental para gestionar el elevado volumen de tráfico de datos que generan los eventos deportivos internacionales. La tecnología permite soportar millones de conexiones simultáneas en estadios, aeropuertos, centros urbanos y otros puntos de alta concentración de personas, contribuyendo a mantener una experiencia digital fluida para usuarios y organizaciones.
Dentro de los estadios, las exigencias tecnológicas son aún mayores. Además de los aficionados que comparten fotografías y videos en tiempo real, medios de comunicación, equipos de producción audiovisual, drones, servicios de transmisión remota y personal de seguridad requieren conexiones de alta capacidad, baja latencia y gran confiabilidad para garantizar el desarrollo seguro de las operaciones.
José Luis De la Vega, vicepresidente de Marketing y Comunicaciones de Ericsson para América Latina Norte y el Caribe, explicó que tecnologías como el network slicing y la conectividad diferenciada permiten asignar recursos específicos a servicios prioritarios, como comunicaciones de emergencia, sistemas de pago y operaciones críticas. Según indicó, estas herramientas ofrecen a los operadores una mayor capacidad para gestionar simultáneamente distintos tipos de demanda dentro de una misma red.
El estudio concluye que el crecimiento sostenido del consumo de datos durante eventos globales refuerza la importancia de acelerar la evolución hacia redes 5G Standalone. Como referencia, Ericsson señala que en un solo encuentro deportivo se han registrado picos superiores a los 2.3 terabytes de tráfico de datos. En este contexto, el Mundial 2026 se perfila como una oportunidad para continuar fortaleciendo la infraestructura digital de la región y preparar las redes para una nueva generación de experiencias conectadas.

