El Salvador y Costa Rica se convirtieron en los primeros países de la región en emitir certificados digitales de vacunación contra la fiebre amarilla bajo los estándares de la Red Global de Certificación en Salud Digital de la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La adopción de este formato representa un avance significativo en materia de salud pública digital. Sin embargo, mientras la OMS finaliza los procesos de consulta para la aplicación generalizada de los certificados digitales, el certificado internacional en papel seguirá siendo obligatorio para el ingreso de viajeros a determinados países, garantizando la validez y seguridad de los requisitos de movilidad internacional.
Ambos países lograron este avance gracias a su compromiso con la transformación digital de la salud y el esfuerzo que se está haciendo en la región con la Ruta Panamericana de Salud Digital, una iniciativa impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS). A través de programas como las conectatones nacionales y regionales y el apoyo técnico de la Red de América Latina y el Caribe para la Salud Digital (RACSEL), cada país ha podido fortalecer su capacidad para emitir certificados digitales de vacunación conforme a estándares internacionales.
Javier Guzmán, Jefe de la División de Salud, Nutrición y Población del BID, afirmó: “Este avance muestra cómo la cooperación regional y la infraestructura digital pueden transformar la forma en que las personas acceden a servicios de salud. Desde el BID seguiremos apoyando a los países para que certificados seguros y reconocidos internacionalmente sean una realidad en toda la región”.
Los certificados de fiebre amarilla -y los de polio en algunos países- son los únicos documentos sanitarios reconocidos internacionalmente como requisito de ingreso bajo el Reglamento Sanitario Internacional (2005) (RSI). Las enmiendas de 2024, que entraron en vigor en septiembre pasado, introdujeron por primera vez la posibilidad de emitirlos en formato digital o en papel, asegurando autenticidad, protección de datos y validez internacional.
Marcelo D’Agostino, jefe de Sistemas de Información y Salud Digital de la OPS, destacó que “el fortalecimiento de la infraestructura digital en salud permitirá que, en el futuro, las personas puedan desplazarse por la región sin necesidad de duplicar vacunaciones ni trámites, algo que representa un avance hacia una salud más equitativa y eficiente en toda América Latina y el Caribe”.
Los certificados digitales también contribuyen a la seguridad de la salud pública global, al permitir a los gobiernos obtener información de calidad en tiempo real, optimizar recursos y evitar gastos innecesarios, evitando la duplicación en la aplicación de vacunas, además de reducir las prácticas irregulares como la creación de mercados informales de certificados de salud que ponen en riesgo la salud pública.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos, potencialmente mortal, pero prevenible mediante una sola dosis de vacuna que ofrece protección de por vida. En América Latina, hasta principios de noviembre de 2025, se han registrado 295 casos en humanos y 122 fallecimientos en seis países.

