Panamá no puede limitarse a esperar oportunidades. Debe salir a buscarlas, construirlas y convertirlas en inversión, empleo y crecimiento. Esa es la ruta que estamos impulsando desde la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, en trabajo mancomunado con el Gobierno Nacional.
Nuestra reciente visita a Marruecos como parte de una delegación liderada por el viceministro de Relaciones Exteriores, Carlos Hoyos, confirmó una realidad estratégica: Marruecos es para África, Europa y el Oriente lo que Panamá es para América Latina. Ambos países comparten una vocación logística, una visión de conectividad y un enorme potencial para desarrollar zonas francas, industria, comercio y servicios de valor agregado.
Durante la visita se abrieron espacios de diálogo con autoridades, agencias de inversión, empresarios y plataformas logísticas e industriales. Quedó claro que la complementariedad entre ambos países puede traducirse en oportunidades concretas. No hablamos solo de diplomacia económica; hablamos de comercio, inversión, zonas francas, logística, conectividad, turismo, energías renovables, innovación y formación profesional.
El reto está en pasar de la coincidencia geográfica a la acción económica. Panamá y Marruecos pueden construir un corredor logístico birregional que conecte mercados, facilite comercio, abra espacio a nuevas inversiones y fortalezca a nuestras empresas. Para lograrlo, debemos dar seguimiento, promover misiones comerciales recíprocas, encuentros empresariales y acuerdos de cooperación entre nuestras plataformas logísticas e industriales.
Esta semana también estaremos en Grecia junto con la delegación de empresarios que acompaña al señor Presidente de la República. Llegamos con una agenda clara: fortalecer la posición de Panamá en el mapa marítimo global y consolidar una relación histórica con uno de los actores más relevantes del sector naviero internacional.
La participación de Panamá en Posidonia 2026, considerado el “Davos del sector marítimo”, representa una oportunidad decisiva. La relación entre los armadores griegos y el abanderamiento de buques bajo bandera panameña es histórica y estratégica. Grecia, como mayor armador del mundo, y Panamá, como principal registro de buques, conforman una alianza natural: cada país aporta una fortaleza que complementa a la otra.
Ese vínculo debe fortalecerse con visión de futuro. Panamá debe consolidarse como una jurisdicción marítima moderna, confiable y robusta: con mayor cumplimiento, supervisión técnica, registro digitalizado, seguridad jurídica y liderazgo en la descarbonización de la flota marítima.
El futuro está en integrar Canal, puertos, registro marítimo, logística, zonas francas y bunkering verde como una sola plataforma internacional de servicios.
Desde la Cámara seguiremos impulsando una agenda país que convierta nuestras ventajas en resultados. Panamá tiene conectividad, ubicación y reputación. Ahora corresponde transformar esos activos en inversión concreta, alianzas estratégicas y crecimiento sostenible.

