Aprobación de Ley de Sustancia Económica podría impulsar el posicionamiento del país

Esta semana, la Voz de Apede, hace referencia al proyecto de Ley de Sustancia Económica que se discute a partir de hoy en la Asamblea Nacional de Diputados.

Para el gremio empresarial, Panamá necesita seguir siendo un país confiable para invertir, y eso significa mucho más que atraer capital: significa que una empresa internacional vea al país como un lugar seguro para abrir oficinas, contratar personas y hacer crecer sus operaciones desde aquí. El proyecto de ley de sustancia económica es una oportunidad para lograrlo, ya que no es un mecanismo para recaudar más impuestos, sino para consolidar nuestra credibilidad internacional.

Para Giulia De Sanctis, Presidenta Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa, avanzar con una aprobación de Ley de Sustancia Económica representa una oportunidad estratégica para Panamá, no solo porque permitiría seguir alineando al país con estándares internacionales, sino porque podría contribuir directamente a mejorar la percepción de riesgo que todavía enfrentamos al permanecer en la lista de la Unión Europea de países no cooperantes en materia fiscal.

“La permanencia en estas listas tiene consecuencias reales. Muchas empresas internacionales han frenado decisiones de inversión por los costos reputacionales, financieros y operativos que implica establecerse en un país incluido en este tipo de señalamientos. Incluso multinacionales que ya operan desde Panamá han advertido que esta situación les genera más controles, mayores trámites y procesos adicionales frente a entidades bancarias y casas matrices internacionales”, sostiene De Sanctis.

Para la presidenta de Apede, salir de esta condición enviaría una señal positiva a los mercados y facilitaría la llegada de inversión extranjera directa en un momento donde la competencia entre países por atraer capital es cada vez más fuerte. También permitiría reducir fricciones y costos para empresas que ya tienen presencia en Panamá y que hoy enfrentan obstáculos adicionales simplemente por operar desde aquí.

De acuerdo con De Sanctis, el principio rector es que la tributación debe seguir la actividad económica real, no la estructura jurídica, es decir una entidad de un grupo multinacional debe tener presencia y actividad genuina en el país donde está constituida —personal real, decisiones tomadas localmente, activos y gastos acordes a su función y actividad económica efectiva dentro de los países donde operan. Eso puede representar una gran oportunidad para Panamá, porque impulsa precisamente el tipo de inversión que el país necesita: empresas que generen empleo calificado, demanden servicios locales, impulsen proveedores, fortalezcan el ecosistema empresarial y creen encadenamientos productivos sostenibles en el tiempo.

Panamá tiene todas las condiciones para consolidarse como un hub regional de inversión de alto nivel, pero eso requiere fortalecer nuestra credibilidad, modernizar las reglas y construir un entorno donde las empresas serias quieran invertir, crecer y permanecer a largo plazo. Porque al final, la confianza también genera inversión, empleo, competitividad y desarrollo, agregó.

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