Antes de concretar una transacción inmobiliaria, es importante evaluar aspectos clave como la verificación de la propiedad, la legalidad de la documentación, la identidad del corredor y las condiciones del acuerdo, a fin de evitar riesgos financieros o legales. Estas consideraciones resultan fundamentales en un mercado donde las decisiones implican inversiones significativas y compromisos a largo plazo.
La Asociación Panameña de Corredores y Promotores de Bienes Raíces (Acobir), reiteró la importancia de garantizar transacciones seguras y transparentes, especialmente en un entorno cada vez más dinámico y competitivo para compradores, vendedores e inversionistas.
El gremio advirtió que, si bien el sector ofrece mayores oportunidades, también se han incrementado los riesgos asociados a prácticas informales, que pueden derivar en fraudes, pérdidas económicas o conflictos legales. Ante este panorama, recomendó a la población priorizar la contratación de profesionales idóneos al momento de realizar cualquier operación inmobiliaria.
“Una transacción inmobiliaria no solo implica una inversión económica importante, sino también decisiones legales y patrimoniales que deben manejarse con responsabilidad”, señaló Katherine Reyes Espino, presidenta de ACOBIR, al destacar que el rol del corredor va más allá de intermediar, incluyendo asesoría integral y el cumplimiento de la normativa vigente.
La asociación también alertó sobre el aumento de ofertas de propiedades en redes sociales y plataformas digitales, por lo que instó a los interesados a verificar la autenticidad de los anuncios antes de realizar pagos o separaciones. Entre las principales recomendaciones figuran confirmar la identidad del corredor, validar la documentación de la propiedad y evitar transacciones sin respaldo legal.
Asimismo, Acobir subrayó la necesidad de comprobar la idoneidad del corredor mediante la verificación de su licencia ante el Ministerio de Comercio e Industrias, entidad encargada de regular el ejercicio del corretaje en el país. Esta actividad está regida por el Decreto Ley No. 6 de 8 de julio de 1999, que establece la obligatoriedad de contar con una licencia expedida por la Junta Técnica de Bienes Raíces.
Como parte de sus acciones, el gremio indicó que continúa promoviendo la profesionalización del sector a través de programas de capacitación y formación para nuevos corredores. Con ello, busca fortalecer las buenas prácticas y consolidar un mercado inmobiliario más confiable, donde tanto nacionales como extranjeros puedan invertir con mayor seguridad.

