La cartera de depósitos del Centro Bancario Internacional (CBI) totalizó los $116,810 millones, a diciembre de 2025, lo que representa un crecimiento de 5.72% o $6,323.0 millones adicionales, al compararlo con igual periodo del año anterior.
De acuerdo con el Informe de Actividad Bancaria, divulgado por la Superintendencia de Bancos de Panamá (SBP), este desempeño fue impulsado principalmente por los depósitos externos que registraron un crecimiento de 11.07% al sumar $46,568 millones, lo que representa $4,641 millones más, con respecto a igual del año anterior, cuando alcanzó $ 41,927.0 millones.
Los depósitos internos de particulares crecieron 2.46% y alcanzaron un saldo de $70,242 millones, al compararlo con igual periodo del año anterior cuando totalizaron $68,557 millones, es decir $1,684 millones más.
En cuanto a la cartera crediticia neta, esta se consolidó como el principal motor de expansión del activo, al alcanzar los $100,000 millones, reflejando un crecimiento de 5.06% o $4,813 millones adicionales. Este comportamiento responde principalmente al desempeño del portafolio del sector privado, con mayor concentración en los segmentos hipotecario, consumo personal y comercio, que pasaron de representar el 78.7% al 80.2% del total de la cartera.
Durante el periodo analizado, los activos netos del CBI registraron una expansión interanual de 4.23%, totalizando $163,014.7 millones, lo que equivale a un incremento de $6,623.2 millones. Este crecimiento responde a una gestión prudente y rentable, enfocada en el fortalecimiento de activos productivos, especialmente crédito e inversiones, en un entorno regional caracterizado por alta competencia por liquidez.
Este desempeño refleja una asignación eficiente de recursos y una gestión prudente del balance, contribuyendo a preservar métricas sólidas de solvencia y niveles de apalancamiento consistentes con un perfil de riesgo moderado.
En materia de indicadores prudenciales, el sistema mantuvo robustos niveles de liquidez y capitalización. El índice de liquidez legal se situó en 54.87%, mientras que la ratio de cobertura de liquidez (LCR) superó ampliamente el umbral regulatorio. Asimismo, el Índice de Adecuación de Capital (IAC) se ubicó en 16.34%, por encima del mínimo requerido, garantizando un colchón suficiente para absorber eventuales choques externos o crediticios.
Estos resultados confirman que el sistema bancario panameño mantiene fundamentos sólidos de liquidez, capital y rentabilidad, posicionándose favorablemente ante un entorno financiero más exigente. Si bien las utilidades mostraron menor tracción que en 2024, las entidades continúan demostrando capacidad para generar resultados sostenibles.

