Costos energéticos bajan en la región impulsados por la caída del petróleo

La inflación energética mensual en la región mostró una desaceleración en noviembre de 2025, al pasar de 0.19 % en octubre a –0.04 %, reflejando una variación negativa del indicador. Este resultado estuvo marcado por la reducción registrada en 11 de los 20 países analizados, en un contexto donde varias economías aplicaron medidas regulatorias para contener y estabilizar los precios de la electricidad.

A este comportamiento se sumó la caída del precio internacional del petróleo, impulsada por un aumento de la oferta global durante el segundo semestre de 2025. Esta tendencia permitió una reducción en los costos de importación de combustibles, con efectos directos tanto en el sector transporte como en la generación eléctrica térmica, contribuyendo a aliviar las presiones inflacionarias del componente energético.

Si bien en noviembre se registró un repunte en el precio del gas natural en Norteamérica, asociado a un aumento de la demanda y a factores climáticos estacionales, su impacto sobre América Latina y el Caribe fue limitado. En términos agregados, los efectos combinados de la baja del petróleo y las políticas tarifarias implementadas en varios países predominaron, generando un impacto neto a la baja en la inflación energética regional, dada la alta ponderación de los combustibles derivados del petróleo y de la electricidad en la canasta energética.

En contraste, la inflación total mensual mostró un efecto contrario al presentado en la inflación energética, con un incremento de 0.32% en noviembre 2025, lo que indica que el aumento estuvo impulsado por otros rubros distintos a la energía como es el componente de alimentos, bienes y servicios que tienen mayor ponderación en el índice.

Por otra parte, en cuanto al índice de precios del gas natural muestra períodos de recuperación a mediados de 2024 y parte de 2025 y un repunte en el mes de noviembre 2025 por aumento estacional de la demanda y mayor dinamismo del GNL en Estados Unidos, lo cual tiende a presionar el alza de las tarifas eléctricas de los sistemas de gas dependiente. Sin embargo, este impulso no bastó para revertir la caída del índice de inflación energética en noviembre 2025 el cual alcanzó un valor negativo.

Respecto al índice de precios de carbón mineral el comportamiento es a la baja a lo largo del período de análisis con cierta estabilización hacia el segundo semestre del año 2025. En el contexto internacional, los precios mostraron ajustes interanuales alcanzando valores negativos a finales del año 2025, lo que también contuvo los costos de generación en matrices con participación térmica a carbón mineral.

El índice de inflación energética en ALC se desacopla en la volatilidad que experimentan el petróleo, el gas natural y el carbón mineral, aunque acompaña la tendencia del petróleo a la baja en el segundo semestre del año 2025. El alza puntual del gas natural a fines de 2025 no impidió que la inflación energética cerrara con un valor negativo a finales de noviembre de 2025.

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