La inflación energética en América Latina y el Caribe (ALC) registró una leve desaceleración mensual entre septiembre y octubre de 2025, según un informe de la Organización Latinoamericana y Caribeña de Energía (OLADE).
De acuerdo con el reporte, la inflación energética mensual pasó de 0.21% en septiembre a 0.19% en octubre, lo que representa una reducción del 9.5% frente al mes anterior. Este comportamiento respondió, principalmente, a que 12 de los 20 países analizados mostraron descensos en el indicador, tras la aplicación de reajustes en tarifas de electricidad y precios de combustibles fósiles.
No obstante, el análisis del período octubre 2024–octubre 2025 evidencia una alta volatilidad en la inflación energética. Tras alcanzar su punto máximo en febrero de 2025, el indicador ha presentado un comportamiento irregular, con alternancia de alzas y bajas, confirmando su sensibilidad a factores externos como los precios internacionales y el tipo de cambio, así como a políticas internas relacionadas con subsidios y esquemas tarifarios.
En contraste, la inflación total mensual mostró una caída más marcada, al descender de 0.38% en septiembre a 0.30% en octubre de 2025. OLADE señala que esta disminución estuvo impulsada principalmente por rubros distintos a la energía, como alimentos, bienes y servicios, los cuales tienen una mayor ponderación dentro del índice general de precios.
El informe destaca que, mientras la inflación total mantiene una tendencia más estable, con variaciones moderadas, la inflación energética exhibe mayor volatilidad, con fluctuaciones que oscilaron entre 0% y 0.83% durante el período analizado, reflejando cambios bruscos en los precios del sector.
En términos anuales, la inflación energética en ALC se ubicó en 1.28% en octubre de 2025, registrando una disminución respecto al mes previo y manteniendo un comportamiento variable, estrechamente vinculado a la dinámica de los precios nacionales e internacionales de la energía. Por su parte, la inflación total anual alcanzó 3.5%, también con tendencia a la baja y con una trayectoria más estable que la del componente energético.
A nivel comparativo, la inflación energética interanual en los países de la OCDE se mantuvo estable en 4.22% en octubre de 2025, mientras que en ALC mostró una caída más acentuada, evidenciando una mayor volatilidad regional. En la OCDE, 20 países registraron disminuciones, 14 aumentos y 3 se mantuvieron estables, aunque en varios casos la caída respondió a un efecto base, tras los significativos descensos en los precios de la energía observados entre agosto y septiembre de 2024.

