Inversión millonaria impulsa a Panamá hacia la autosuficiencia en producción de vacunas

 Con una inversión inicial de 10 millones de dólares Panamá inauguró el Centro Regional de Innovación en Vacunas y Biofármacos (Crivb AIP), ubicado en el edificio 219 de la Ciudad del Saber (Clayton).

El proyecto, impulsado desde 2022 por la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), busca fortalecer la capacidad del país en la investigación y desarrollo de productos terapéuticos y vacunales. La infraestructura especializada permitirá dar una respuesta rápida a patógenos con potencial epidémico y reducir la dependencia de vacunas importadas.

La primera fase contempló la construcción, equipamiento y adecuación de laboratorios de última generación. En la segunda fase, se prevé una inversión de 50 millones de dólares adicionales para instalar una planta piloto de producción de vacunas, lo que consolidará a Panamá como un referente regional en innovación biomédica.

El secretario nacional de la Senacyt, Dr. Eduardo Ortega Barría, resaltó que la apuesta por este centro traerá beneficios a largo plazo. “Panamá ahorrará en compras de vacunas extranjeras, se crearán plazas de trabajo en investigación científica, producción y logística y, potencialmente, el país podría exportar nuevos productos”, afirmó.

“La creación del Centro regional de Innovación en Vacunas y Biofármacos es un hito para Panamá y para toda la región. Este centro refleja nuestro compromiso de proteger la salud pública mediante la investigación, el diseño y el desarrollo acelerado de vacunas candidatas, desde el laboratorio hasta la fase clínica, con un foco en enfermedades emergentes, reemergentes y de alta relevancia sanitaria. Me llena de orgullo haber impulsado durante mi gestión esta iniciativa que pone al país en la primera línea de la innovación científica y que fortalecerá nuestra capacidad de respuesta frente a los retos de la salud global”, señaló el Dr. Ortega Barría.  

El ministro Orillac destacó que la inauguración de este centro agrega importancia a la posición del país ante el mundo. “Este centro representa para Panamá un avance trascendental, al constituirse como una plataforma de vanguardia en el fortalecimiento de capacidades nacionales en investigación y producción de vacunas y biofármacos esenciales para la salud pública del pueblo panameño”, sostuvo Orillac. El ministro agregó que la expectativa es que el nuevo centro “nos proporcione las capacidades de respuesta rápida ante patógenos de importancia para la salud pública y organismos emergentes, que nos permita la diversificación de las actividades de base tecnológicas innovadoras, como son los Programas de Investigación, laboratorios y plataformas tecnológicas”.

Por su parte, la Dra. Paulina Franceschi, directora interina del Crivb, comentó:  “El establecimiento de capacidades propias de investigación, desarrollo y producción de vacunas y biofármacos representa un paso fundamental hacia la verdadera soberanía y seguridad sanitaria, especialmente considerando las lecciones aprendidas durante la pandemia de Covid-19 sobre la importancia de estar mejor preparados como país y región, frente a futuras pandemias. Esperamos que, en cinco años, el Crivb sea un referente regional para el desarrollo de vacunas y biofármacos”.  

El Crivb AIP abarca un área de 1,424 m2. Cuenta con diferentes áreas, entre ellas:   

  • Observatorio “Una Sola Salud” para vigilancia epidemiológica en campo, sobre zoonosis varias que permitirá alertas tempranas sobre patógenos varios.  
  • Plataformas para kits de Diagnóstico Rápido. 
  • Plataformas para desarrollo de vacunas de proteínas recombinantes, ARNm y biofármacos como anticuerpos monoclonales.   
  • Laboratorio de Bioinformática, para analizar e interpretar grandes cantidades de información biológica, mediante el uso de softwares especializados. Se podrá diseñar virtualmente una proteína más estable o fácil de producir, o incluso predecir cómo una mutación podría cambiarla.   
  • Citómetro de flujo celular/cell sorter de última generación.  Su función es valiosa en la identificación y separación de células claves de manera precisa y a gran velocidad. En la producción de biofármacos, el cell sorter puede ser usado para purificar una población de células, asegurando que el producto final no esté contaminado con células no deseadas.  La capacidad para identificar y aislar subpoblaciones celulares con una precisión y velocidad inigualables hace que el desarrollo de vacunas y anticuerpos sea más rápido, más eficiente y seguro.  

La creación del Crivb AIP es fruto de la colaboración nacional e internacional. Entre los aliados están: la Ciudad del Saber, el lnstituto de Investigaciones Científicas y Servicios de Alta Tecnología (Indicasat AIP), el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud, la Universidad de Panamá, el Baylor College of Medicine, el Centro para el Desarrollo de Vacunas del Texas Children’s Hospital en Houston, Estados Unidos, y la Embajada de la República de Corea del Sur.   

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